SOBRE LA ESENCIA DE RENACER

Por Gustavo y Alicia Berti

     “Cuando iniciamos RENACER, primer grupo de ayuda mutua para padres que han perdido hijos en Latinoamérica, lo hicimos con el firme convencimiento de que el sufrimiento no era, ni lo será jamás,  una enfermedad, sino una condición existencial, mejor dicho una experiencia existencial del ser humano. Esto que parece ser una verdad de perogrullo adquirió su verdadera dimensión al cotejar nuestra experiencia, ya pasado algún tiempo, con la de otros grupos de autoayuda. Se hizo patente que la mayoría de los grupos existentes trabajaban con enfermedades, fundamentalmente de tipo adictivo.

     También se hizo evidente, a través de nuestro trabajo, que en caso de sufrimiento, sin importar la severidad, el hombre no es su sufrimiento, que el ser humano es infinitamente más que su sufrimiento, y  que precisamente en ese ser más que… es donde se hallan los recursos necesarios para trascender esa conmoción existencial. El siguiente párrafo del Libro “Una Vida Fascinante” de Elisabeth Lukas nos ayuda a comprender esto:

     “Todo lo que el ser humano “tiene” puede enfermar: cuerpo y alma. El intelecto y el sentimiento pueden ser perturbados por la enfermedad. A pesar de esto, nunca puede enfermar lo que la persona “es”: la persona espiritual. Por definición algo espiritual se encuentra más allá de  la vida y la muerte. Por supuesto la persona espiritual que un ser  “es” necesita de un medio de expresión, que el ser humano “tiene” en forma de su organismo psicofísico, similar a como la música necesita del violín para ser escuchada. Cuando el violín tenga un desperfecto, “está enfermo”, nadie dirá que la música tiene desperfecto,“está enferma”; y cuando el violín se haya roto, “muerto”, de manera que nunca más pueda tener sonido, nadie dirá que la música se ha roto, “muerto”.

     Jaspers introdujo el término “situación límite” para definir crisis existenciales de una severidad y complejidad tal que producen verdaderas conmociones existenciales en el ser humano. Instancias de la existencia de aparición brusca, impensada, inesperadas… e inescapables. Situaciones que producen un sismo en la vida, que hacen, quizá por primera vez, al hombre darse cuenta que es un ser histórico, inmerso en el devenir de su

propio ser. Y lo que es más importante aún, le hacen ver su pasado, que su historia ya realizada, no puede ser cambiada y por eso mismo lo confrontan, esta vez de manera ineludible, con su propia conciencia en un  diálogo que no permite el escape de la responsabilidad existencial.

     Ante esa profunda señal de alerta implícita en la crisis el hombre despierta a su intuición, a ese “autoconocimiento ontológico  prerreflexivo” (presaber intuitivo) del que nos habla Frankl, y conoce, sabe que la salida existencial está por delante suyo, en lo que aun queda por realizar de ese futuro en el que yacen las posibilidades aún no realizadas, se da cuenta que la única manera de eliminar la oscuridad es dejando entrar la luz.

     A lo largo de este trabajo con seres sufrientes y grupos de ayuda mutua hemos tratado de trasmitir la idea de algo común  a todos los grupos: esto es que todos tienen que ver con el sufrimiento humano, más allá de origen de ese sufrir y que, por lo tanto, deben estar orientados hacia el hallazgo de sentido de ese sufrimiento, que el objetivo común no debe ser no sufrir sino no sufrir en vano,  que deben ayudar a sus integrantes, no a trabajar con los hechos del pasado que no pueden ser cambiados, sino abrirse a ese mundo en que esperan las posibilidades aun latentes en sus vidas, que deben ayudarlos a elegir correctamente entre todas las posibilidades, que deben encontrar las opciones con sentido, que deben emprender el camino, el único camino con sentido que esa conmoción existencial les plantea: el camino final de humanización.

     Frente a esta opción nos encontramos con otras frecuentemente usadas en muchos grupos de ayuda mutua. Algunos trabajan arduamente hacia el autoconocimiento, de lo que está mal en sus integrantes, priorizando el análisis de las emociones y sentimientos, y en ese proceso, se transforman en grupos de desenmascaramiento en los que todos los fenómenos humanos son reducidos a fenómenos meramente psicológicos, o motivos o intereses secundarios. Otro de los problemas  es que esta orientación hacia la autobservación lleva con frecuencia a  cuadros de hiperreflexión en los que se da vuelta continuamente en círculos sin salida sobre los problemas que aquejan a sus miembros, llevando a estados de lamento continuo. Al respecto Elisabeth Lukas nos dice que son tres los peligros del lamentarse de más:

     1 - Un sobredimensionar el motivo del lamento. El que es percibido en forma exagerada y atrae toda la concentración sobre sí mismo.

     2 – El que se lamenta acrecienta su dolor y se siente cada vez peor: se ahoga en su pena.

     3 – La familia y la sociedad no lo toleran y abandonan al ser sufriente.

     ¿Cuál es el primer paso en ese largo y difícil camino que los grupos de ayuda mutua ofrecen? ¿Cómo hacer para sacar a los integrantes de estados de profunda concentración en sí mismo y preocuparse por el otro?

     Se debe empezar por aprender nuevas maneras de comunicación que partan desde lo mejor de cada uno hacia lo mejor del otro, aprender en ese proceso a ver al otro como aquel para quien yo soy el otro.

     Y lo mejor de cada uno es ese amor que aun tenemos, por la vida, por Dios o por uno mismo, puesto que si los corazones estuviesen secos, sin  nada de amor, nadie estaría en grupo alguno.

     Elisabeth Lukas nos deja la convicción de que toda persona, aunque psíquicamente sea sumamente contrahecha y acorralada, “podrá salvar su alma por la entrega de un poco de amor”.

     Y el amor es humilde, es desapegado y es autorrenuncia y estas tres características humanas han estado larvadas en la existencia humana.

     Hemos llegado así a descubrir que la respuesta del hombre al sufrimiento yace en la trascendencia y se hace evidente una conclusión más: el sufrimiento no puede ser curado ni resuelto ni elaborado, el sufrimiento sólo puede ser trascendido.

     Un año después de su inicio en Río Cuarto, existían dos grupos Renacer y tenían y aun tienen dos lemas: uno, “A pesar de todo, sí a la vida”, y el otro, también de Víctor Frankl, “El hombre que se levanta por encima de su dolor para ayudar  un hermano que sufre, trasciende como ser humano”.

     Este último lema analizado desde otro ángulo nos dice que es merced a su trascendencia que el hombre encuentra los recursos necesarios para levantarse por sobre su sufrimiento y que el encontrar sentido en el horizonte de su vida, hace posible saltar cualquier obstáculo que en ella se presente.

     Nuestro trabajo en Renacer está profundamente influenciado por la obra de Víctor Frankl, psiquiatra vienés y filósofo creador de la Logoterapia y Análisis existencial. En su obra hemos encontrado los fundamentos antropológicos y filosóficos necesarios para llevar adelante esta tarea. Es necesario aclarar que por logoterapia se entiende un sistema filosófico antropológico que entiende al hombre como un ser consciente y responsable, viviendo en la tensión entre el ser y el deber ser y guiado por la permanente búsqueda de sentido a las preguntas que la vida le plantea. Este sistema presenta la particularidad de ser aplicable tanto como modelo terapéutico (psicoterapia) como por el hombre no enfermo que busca respuestas a sus interrogantes existenciales. Es precisamente es este último sentido que nosotros hemos aplicado esta filosofía frankleana.

     Pero si bien ha sido la obra de Frankl la que nos dio los fundamentos teóricos, fue su vida la que nos dio un mensaje invalorable y nos sirvió de ejemplo: prisionero en cuatro campos de concentración nazi durante la segunda guerra mundial donde perdió a su esposa y un hijo por nacer, su madre, su padre y un hermano y, aun así, pudo decir “A pesar de todo sí a la vida”.

     Durantes estos años RENACER a tenido un crecimiento geométrico y como en otros órdenes de la vida, al producirse un  crecimiento tan explosivo, los grupos en especial los más nuevos, quedan expuestos a múltiples peligros, algunos que acechan desde afuera y otros desde adentro.

     Graves peligros que  nos acechan desde adentro consisten en: la psicologización de los grupos, la institucionalización y el personalismo.

     La psicologización se produce al colocar demasiado énfasis en la elaboración de los sentimientos y las emociones y por el otro al trabajar demasiado, ya sea en charlas o conferencias con psiquiatras y psicólogos. Aquí debemos aprender de la presencia de estos profesionales cuando asisten a nuestros grupos como padres, pues nos están diciendo, con esa sola presencia que ni la psiquiatría ni la psicología les ha servido a ellos para trascender su sufrimiento.  A su vez la psicologización de los grupos permite la aparición de profesionales que dicen trabajar con o como Renacer y cobrar por ese trabajo, convirtiéndose de esta manera en un peligro que acecha desde afuera.

     Otro grave peligro consiste en la anarquía, tanto en el modelo como en la metodología a la que una mal entendida autogestión puede de llevar.

     Una manera de evitar todos estos problemas consiste en el conocimiento de la ESENCIA DE RENACER.

     Por esencia entendemos aquello que hace de RENACER ser como es, es decir aquello sin lo cual un grupo no sería RENACER.

     ¿Quiere esto decir que, entonces, que cada grupo no puede tener autogestión? De  ninguna manera esta idea es parte de Renacer.

     RENACER es un cauce por el que discurrirán, con libertad, sí, pero dentro de él, cuantos grupos han comenzado y comienzan a trabajar después de Río Cuarto. El modelo propuesto por el grupo fundador no puede ser visto como constrictivo o limitante.

     Los grupos RENACER, debemos ser todos ramas de un mismo árbol y generar desde el espacio de cada idiosincrasia geográfica y cultural, nuevos aportes capaces de enriquecer nuestro común origen.”

                     “El 5 de diciembre de 1988 se inició Renacer en Argentina, en la ciudad de Río Cuarto. Desde ese instante este grupo se ha extendido a varios países en nuestro continente y ha cruzado el océano Atlántico para comenzar en Barcelona y otras ciudades de España. Esto implica un crecimiento vertiginoso y, ciertamente, mayor a cuanto podría, no ya pensarse, sino siquiera soñarse.”

           “De este crecimiento hemos sido responsables todos nosotros, en mayor o menor medida, debido, fundamentalmente, a la actitud con la que hemos afrontado un destino adverso, demostrando así a nuestras familias, a nuestros amigos, a nosotros mismos y a la sociedad entera que es posible sufrir con dignidad y, a partir de Renacer, levantarnos por sobre nuestro dolor para ayudar a un hermano que sufre. Renacer ha crecido de esta manera tan explosiva, no por la difusión periodística que cada uno haya podido darle, tampoco por un azar del destino o una circunstancia fortuita, sino que lo ha hecho por tener un mensaje tan poderoso que ha roto barreras sociales, culturales y geográficas. Mensaje del cual todos nosotros, aun sin darnos cuenta, hemos sido y somos portadores, pero que al mismo  tiempo, y por el hecho de ser portadores de ese mensaje que nuestros hijos nos han dejado, nos añade una responsabilidad extra en nuestras vidas, cual es  la de llevarlo con dignidad y honestidad.”

           “Este mensaje no es, a su vez, un mensaje común. En él está el recuerdo y la memoria de nuestros hijos, esa memoria colectiva que los padres que hemos perdido hijos estamos ayudando a formar, memoria que, a diferencia de muchas otras, no es de dolor, frustración o memoria en “contra de”, sino que es memoria de amor, memoria que se construye y se levanta a favor de la vida, dando cuenta así de lo más noble del ser humano: su dimensión espiritual - Goethe decía: la vida es amor, la vida de la vida es espíritu-, pero además, en este mensaje está implícita la esencia de Renacer,  es decir aquello que hace que Renacer sea como es y sin lo cual no podría ser Renacer. Y es específicamente a este aspecto al que queremos dirigirnos hoy.”

           “Esto es de particular importancia dado el crecimiento vertiginoso de nuestra tarea.”

           “Este crecimiento tan rápido, al mismo tiempo que es motivo de alegría,  debe serlo también de preocupación por la posibilidad de un crecimiento anárquico, tanto en sus fundamentos  filosófico-antropológicos, como en la metodología a la que  puede llevar una autogestión de cada grupo mal entendida. Esta es una posibilidad mayor en los grupos que son comparativamente más jóvenes y en aquellos que no participan de los encuentros y de las distintas jornadas de capacitación en las que se vuelcan la continua capacitación, así como el enriquecimiento aportado por distintos grupos al mensaje de Renacer. Esta anarquía puede producir - y en realidad lo ha hecho- problemas, tanto internos como externos. Pero también debemos saber que el mejor antídoto para todo tipo de dificultades es un conocimiento preciso de la esencia de Renacer, así como un discurrir en esta familia con honestidad conceptual.”

           “En junio de 1997 escribíamos en la Revista de Renacer que, desde el momento de su creación hemos trabajado, y debemos seguir haciéndolo, con aquello que es universal a nosotros, lo que es esencial a todos los padres que pierden hijos, que es el sufrimiento que esa pérdida nos ocasiona y no las emociones o sentimientos que ese sufrimiento produce.”

           “Hemos puesto tanto énfasis en trabajar con aquello que es común a todos porque es, precisamente, lo esencial, lo universal, lo que hay de común en las particularidades, lo que representa la unidad de la especie.”

           “Si trasladamos esto a Renacer vemos que lo universal en las particularidades que somos cada uno de nosotros, con emociones y sentimientos tan personales y por ende disímiles, es el sufrimiento y que este universal representa, a su vez, la unidad de los grupos.”

            “Este universal es imperecedero: el sufrimiento siempre será sufrimiento y lo que cada uno decida hacer con él, mientras que las emociones y sentimientos son siempre perecederas y cambiantes, con el agregado que un sentimiento sólo puede ser reemplazado por otro sentimiento, y aquí vemos, implícito, un aspecto de fundamental importancia en el mensaje de Renacer: por amor a nuestros hijos, los que partieron y los que aún quedan, debemos reemplazar el sentimiento de dolor por un sentimiento de amor, y porque, como seres humanos que somos, podemos hacerlo, se transforma, entonces, en nombre de ese mismo amor, en un imperativo ético, como veremos más adelante.”

           “Esta introducción nos ha de abrir el camino para considerar, a continuación, los aspectos esenciales de Renacer, a saber:

  1. Preocuparse por el otro.
  2. El grupo se debe, por encima de todas las cosas, a los padres nuevos y a los que más sufren.
  3. El sacrificio y el esfuerzo deben ser personales.
  4. La tarea de Renacer es solidaria y gratuita.
  5. Renacer  no se identifica con causa alguna más allá de su misión.
  6. Renacer no tiene preámbulos.
  7. Objetivos de Renacer:

    A)    Enfrentar el dolor (la realidad dolorosa)

    B)    Aprender de esta realidad que nos toca vivir

    C)    Otorgar al sufrimiento un sentido y en ese proceso

    D)    Dar un nuevo significado a la vida.

  8. La más absoluta horizontalidad y abarcabilidad de los grupos.
  9. No tenemos personería jurídica.
  10. Ayuda mutua y no autoayuda.

           “Debemos consensuar bases que sirvan para acá a cincuenta años, cuando ninguno de nosotros estemos.”

1 – Preocuparse por el otro.

           “¿Cuál es el primer paso en ese largo y difícil camino que los grupos de ayuda mutua ofrecen?

           ¿Cómo hacer para sacar a los integrantes de estados de profunda concentración en  sí mismos y preocuparse por el otro?

           Se debe comenzar por aprender nuevas maneras de comunicación que partan desde lo mejor de cada uno hacia lo mejor del otro, aprender en ese proceso a ver al otro como aquel para quien yo soy el otro.”

           “Y lo mejor de cada uno es ese amor que aún tenemos por nuestros hijos, por la vida, por Dios o por uno mismo, puesto que si los corazones estuviesen secos, sin nada de amor, nadie estaría en grupo alguno.

           Esa es la tarea, ese es el mensaje de Renacer.”

           “No hay una universidad para padres de Renacer, pero hay algo que nos dota, que nos eleva, que nos reeduca y que nos capacita y eso es el amor, a través del amor nosotros podemos hacer todas esas cosas, dejando, simplemente, entrar el amor a nuestras vidas.”

           “Dándonos cuenta que nosotros habitamos en el amor y con eso alcanza."

             “Nosotros decimos vamos a dar, en homenaje a nuestros hijos: amor; esa es la tarea nuestra, siempre estar ahí para ayudar a otro papá que venga, así tengamos que empezar una y mil veces.

           “Debemos darnos cuenta que no puede existir grupo de ayuda mutua alguno sin la presencia del otro hermano que sufre. ¿Qué es aquello que es absolutamente indispensable en un grupo de ayuda mutua, sin lo cual no puede existir un grupo?

           El otro, la presencia del otro.

           ¿De qué me sirve a mí ir  a un grupo si frente a mí no hay nadie?

           Entonces, ¿quién es más importante? ¿yo o el otro?, porque si lo más importante soy yo me siento frente a un espejo; pero cuando voy al grupo, intuitivamente, en mi dimensión espiritual, voy porque sé que necesito del otro.

           ¿Qué clase de grupo sería si yo fuese el único integrante?”

           “Es entonces a través de ese amor por el hermano que sufre y que está frente a mí, que podemos darnos cuenta que, en homenaje a nuestros hijos, hemos comenzado a reemplazar el sentimiento de dolor y desesperación por un sentimiento de amor.”

           “Elizabeth Lukas nos deja la convicción de que “toda persona, aunque psíquicamente sea sumamente contrahecha y acorralada, podrá salvar su alma por la entrega de un poco de amor.”

           “Y el amor es humilde y es desapegado y es autorrenuncia, y estas tres características humanas han estado ausentes de la existencia en la mayoría de los integrantes de los grupos, y las tres son fenómenos que reflejan la autotrascendencia humana.

           Hemos llegado así  a “descubrir” que la respuesta del hombre al sufrimiento yace en la trascendencia y se hace evidente una conclusión más: el sufrimiento no puede ser curado, ni resuelto, ni elaborado, el sufrimiento sólo puede ser... trascendido.”

           “La razón de ser de Renacer es ayudar a los padres en las reuniones, ayudar a los papás que vienen atribulados por el dolor, sintiéndose solos por primera vez en su vida y que van a una reunión y quieren que lo ayuden, eso es Renacer."

           “El verdadero Renacer es en el campo de batalla, allí donde está el sufrimiento, allí donde las personas requieren de aquellos que ya han pasado por este camino."

           "Si nuestra tarea se limita a ayudar a los padres que vienen y si esa tarea se lleva a cabo con dedicación, con amor, con autorrenuncia, con sacrificio personal, no hay ningún problema, porque esa es la tarea de Renacer.

           Si todos los grupos se limitaran a eso no puede haber ningún problema.

            Si la tarea nuestra en cada grupo es ayudar a los padres se va a superar cualquier problema."

           “El grupo se debe, como grupo,  siempre a los papás nuevos. Esa es la tarea fundamental, Víctor Frankl dice en su libro “En busca de Sentido”: “Debemos ser capaces de enseñarles a los seres sufrientes que lo que importa no es lo que ellos esperan de la vida, sino lo que la vida todavía espera de ellos.”

           “Lo que importa no es lo que nosotros esperamos de la vida, sino lo que la vida, todavía espera de nosotros, porque todavía estamos vivos y siempre espera algo.

           Esto tiene que ver con la dedicación de Renacer a los papás nuevos. Es muy común escuchar, y ustedes lo habrán escuchado, de papás que dicen: nosotros llevamos un tiempo acá, ahora queremos crecer, queremos que nos den material, que nos den literatura, que nos digan cómo crecer.

           En la esencia de Renacer, su filosofía dice dos cosas: no tiene importancia cuantas veces hayamos escuchado lo mismo de una persona, si cada vez que lo escuchamos, nosotros ya no somos los mismos. Esto no es mérito nuestro, para aquellos que les guste la filosofía, es de Heráclito, dicho hace dos mil quinientos años, "Nunca nos podemos bañar dos veces en el mismo Río", no somos las mismas personas.

           Es verdad, nosotros hace años que estamos escuchando a papás nuevos en todas las reuniones y nunca nos cansamos, pues cada vez que lo escuchamos somos distintos.

           Y segundo, para aquellos que no estén de acuerdo con esto, que es muy posible que no estén, les digo lo siguiente: no pregunten lo que Renacer puede hacer por ustedes, pregúntense lo que ustedes pueden hacer por Renacer.

           Porque en algún  momento Renacer hizo mucho por ustedes, ¿Qué hicieron ustedes por Renacer?

           ¿Qué hacemos cada uno de nosotros por Renacer?

           Son preguntas que cada uno tiene que hacérselas, ese es el punto, Renacer se debe a los papás nuevos.”

           “Dar significa abrirse, significa dejar caer la máscara, dejar caer el ego, abrazar a otra persona y decirle yo te doy lo mío, entonces dar da miedo, uno entiende que esto es difícil  en este mundo occidental en que vivimos.”

           “A Renacer no vamos a compartir el dolor, vamos a compartir el amor.

           El dolor lo compartimos con el vecino, con el tío,  con todo el que viene y me dice: ¿cómo pasó?, ¿cómo fue?, Renacer debe ser un oasis de paz, yo tengo que encontrar paz en Renacer, tengo que encontrar el abrazo fraterno y tengo que encontrar el amor compartido y a partir de ese amor crecer.

           Si hubiéramos nosotros basado nuestro mensaje en el dolor  compartido, les aseguro que Renacer no pasaba de los primeros seis meses de vida.”

           “El amor compartido, es amor potenciado, eso es verdad, entonces, trabajemos siempre con lo más noble del ser humano y nunca nos vamos a equivocar, si trabajáramos con lo más bajo, con lo más triste del ser humano,  nunca vamos a salir adelante.”

           "Renacer" es el mensaje, el ámbito, las personas, el lugar, que cobija, que protege, que ama a los padres y nos hace recordar esa melodía única e irrepetible que sólo cada uno de nuestros corazones puede entonar, con la que hemos nacido, y, así, vivir en armonía con esa melodía que es el fluir de nuestra existencia, aceptando lo que la vida nos depara.”

2 - El grupo se debe, por encima de todas las cosas, a los padres nuevos y a los que más sufren.

Renacer propone una tarea basada en la:

autotrascendencia, el sacrificio y la autorrenuncia.

            Por autotrascendencia entendemos la capacidad del ser humano de orientarse a algo o a alguien que no es él mismo, como ser una persona a quien amar, una tarea que cumplir, o bien hacia algo no concreto, como sucede con los valores de actitud que, si bien emanan del hombre, no están dirigidos a sí mismo sino a la vida, a Dios, o a nadie en particular.

           Estos tres sentidos de nuestra autotrascendencia confluyen en uno solo, como quizá en ninguna otra ocasión en la vida, en los grupos de ayuda mutua: el ser sufriente a quien amar, se vuelve la tarea a cumplir a través de los valores de actitud.

           Esta dedicación sin reparos a aquellos padres que recién ingresan o son más nuevos tiene una recompensa, no buscada, de enorme valor que reside en el hecho existencial de producirse el olvido del propio dolor al preocuparnos por el dolor de los demás.”

           “Esta dedicación a los padres nuevos es cuestionada por algunos padres con mayor antigüedad en los grupos que expresan su preocupación por “continuar creciendo”, por seguir en el camino del “crecimiento interior” y ven este camino dificultado por esa dedicación.

           A esto contestamos con el mayor de los énfasis que para Renacer Río Cuarto, el “crecimiento interior” tan buscado consiste en la cada vez más cercana aproximación a la compasión vivida (no reflexionada).

           En otras palabras: no se llega a ser compasivo a través de la lectura o la reflexión, sino merced al amor compartido con aquellos con quienes el destino común nos ha hermanado.”

           “En cuanto al dedicarse a los padres nuevos, ¿qué importa cuántas veces escuchemos a otros padres hablar de su sufrimiento, si nosotros mismos somos, cada vez, personas distintas.”

            “No pregunten lo que Renacer puede hacer por ustedes, pregúntense lo que ustedes pueden hacer por Renacer.

   Porque en algún  momento Renacer hizo mucho por ustedes, ¿Qué hicieron ustedes por Renacer?

   ¿Qué hacemos cada uno de nosotros por Renacer?

   Son preguntas que cada uno tiene que hacérselas, ese es el punto, Renacer se debe a los papás nuevos.”

           “Por otra parte, todos los padres son libres de seguir buscando fuera de Renacer cuanta alternativa de crecimiento interior les sean factibles, y brindarlas, a su vez, en las mismas reuniones para el enriquecimiento de todo el grupo.”

           "Donde hay dos padres que se ayuden allí está Renacer, dos padres que se encuentran, donde quiera que estén, en cualquier lugar que estén, no hay ideologías, líneas políticas, es simplemente la voluntad de la persona de ayudar a otro que está sufriendo, a un hermano que sufre, eso es todo, eso es Renacer."

           "Nosotros no estamos capacitados para resolver problemas sicológicos de nadie, somos padres que hemos perdido hijos, pero sí estamos capacitados para darles herramientas y para mostrarles a los papás el camino que pueden seguir para salir adelante.”

           “Si simplemente nos quedamos en la parte emotiva, en la parte de las emociones, en la parte del análisis, los grupos se convertirían en grupos de sicoterapia.”

           “RENACER no debe ser sólo un lugar donde vamos a buscar ayuda; es un lugar donde vamos a dar lo mejor de nosotros en nombre de todos los hijos que con su partida han contribuido a despertar espiritualmente a tantos padres, ayudando a hacer seres solidarios y compasivos, receptivos al dolor de los que sufren, y todo esto, sólo y únicamente por nuestros hijos, los que han partido y los que aún están físicamente con nosotros.

           Por este solo hecho, la dimensión existencial, no importa cuan breve haya sido la de nuestros hijos, ella se acrecienta con cada palabra de aliento, de esperanza que sale de nuestros corazones.

           Y esto es amor, ese amor incondicional que ni siquiera necesita de la presencia física del ser amado.

           Y cuando este amor se vuelca a la vida, como decía Rilke, con toda su tragedia y su belleza, la vida misma nos protege, nos defiende y poco a poco nos damos cuenta que somos parte de ella, que nada sucede porque sí, que quizá perder un hijo era en realidad nuestro destino, de que, finalmente, estamos en paz con la vida misma, como decía Amado Nervo: “Vida, estamos en paz, nada me debes, nada te debo.” Si en lugar de vida quieren poner Dios, es exactamente lo mismo, utilizamos el término vida porque llega aun a los agnósticos.”

3- El sacrificio y el esfuerzo deben ser personales.

           “No queremos el dinero de otros, no lo necesitamos, es nuestro esfuerzo lo que nos ha hecho bien a nosotros, es nuestro esfuerzo en homenaje a nuestros hijos."

            “¿Podemos funcionar sin recursos? Sí señor, podemos funcionar sin Recursos.

           La no tenencia de personería jurídica, evita que alguien pueda ir a pedir dinero en nombre de Renacer, pues, en realidad no irían a pedir dinero en nombre de Renacer, irían a pedir dinero, escudándose en el hecho que hemos perdido hijos, porque el que va a dar, no le va a dar porque esa persona tiene buena cara, va a dar porque hay muchos padres que han perdido hijos, entonces va a dar plata porque hemos perdido hijos. ¿Les gustaría eso? ¡Claro que no!”  

           "Renacer es un homenaje que nosotros los padres hacemos a esos hijos que han partido y a estos hijos que todavía quedan.

           El homenaje tiene que ser con la propia vida y el propio esfuerzo, porque si no, no vale nada.”

           “Estamos dispuestos a dar a la vida como un homenaje a esos hijos que tanto nos han marcado con su partida.”          

           “Desde el primer día decimos que la tarea del grupo debía ser llevada a cabo con nuestros propios recursos.

           Es muy fácil hacer cosas con dinero de otros, en especial de políticos, pero hacer eso sería un pobre homenaje a nuestros hijos.

           Es por eso es que decimos no a la personería jurídica, para no poder pedir dinero a nadie en nombre de RENACER.”

           "Nosotros planteamos de hacer todas las cosas con nuestros propios fondos, a veces viajamos y a veces hay hermanos que no tienen dinero para viajar, a veces ofrecemos y a veces no ofrecemos, porque si somos todos iguales eso implica también que cada uno debe vivir su vida de la manera que puede.

           Tampoco podemos subvencionar a las personas porque al subvencionarlas estamos siendo paternalistas.

           Es la responsabilidad de cada uno, si alguno puede viajar viaja, si alguno no puede viajar no viaja.

           Lo que todos nosotros tenemos en común, aparte de haber perdido un hijo, es que tenemos que vivir la vida que tenemos; no le puedo pedir a un hermano que viva la vida por mí, ni puedo yo vivir la vida por un hermano.

           Hay personas que son enormemente capaces y que a veces no pueden viajar por cuestiones económicas, y no viajan, y no pasan a ser menos, muchas veces son más grandes todavía."

                                                  4 - La tarea de renacer es solidaria y gratuita.

  “Renacer es un mensaje viviente, una actitud abierta, que se adecua a las necesidades de cada uno de los padres.”

           “Lo que Renacer propone es ayudar a los papás a recuperarse, a encontrar y vivir en el amor, para que esos papás después puedan volver a una vida social plena, como seres útiles, no como seres vencidos, sino como personas útiles.”

           “Vamos a dar amor, en homenaje a nuestros hijos; esa es la tarea, siempre estar ahí para ayudar a otro papá que venga, así tengamos que empezar una y mil veces.

           Esa es la tarea, ese es el mensaje de Renacer.”

           “El mensaje de Renacer es de dar; cuando uno es nuevo, va a recibir el mensaje que le están dando y siempre el  mensaje que surge de Renacer es un mensaje de dar, ¿hacia quien? hacia el papá nuevo que llega a recibir ese mensaje, pero siempre el mensaje de Renacer es de dar.”  

           “El mensaje de Renacer es simple, trabajamos siempre con lo mejor de nosotros, ¿qué es lo mejor? El amor el amor es único.

           Después de todo ¿qué es lo que hemos sentido por nuestros hijos?: Amor.”

           “Si damos amor a una persona, la vamos a respetar, si le damos amor a una persona la vamos a ayudar, si damos amor a una persona no la vamos a mandar, si damos amor a una persona no vamos a tener poder  sobre ella, si damos amor  a una persona no le vamos a decir qué es lo que tiene que hacer.”

           “Renacer no es un grupo de reflexión, a donde vamos  a leer distintos materiales y a reflexionar, Renacer tampoco es una sicoterapia grupal. 

           Renacer es un grupo existencial de ayuda mutua para padres que pierden hijos.

           Si todo mi dolor ha servido para que una persona sufra menos, entonces la vida no habrá pasado en vano, eso es Renacer, es ir ahí a ayudar a una persona.”

           “Renacer es ese lugar donde voy a dar lo mejor de mí para encontrarme con lo mejor del otro, yo me enriqueceré en la vida para volcarlo y brindarlo a Renacer, pero  Renacer sigue siendo el lugar de encuentro de los padres y no el lugar  de solo reflexión.”

           “Si un día yo digo, bueno, ya está, ya di suficiente, ya escuché suficiente a los papás nuevos, bueno basta, yo ya estoy para otra cosa, entonces yo ahí dejé de crecer, o, sin duda, no crecí nunca.”

            “Nos limitamos a reunirnos dos veces al mes para ayudar a los papás que nos necesitan, eso es Renacer, no hay personería jurídica, no hay cargos, no hay manejo de dineros”

5     - Renacer  no se identifica con causa alguna más allá de su misión.

           “Renacer es una revolución cultural, es un hecho culturalmente revolucionario… hemos logrado cambiar muchas cosas, muchas ideas a cerca de la muerte de un hijo.”

           “Renacer se origina en una decisión moral al descubrir que la vida y las cosas no necesariamente deben ser como se las ve que son y en ese “no necesariamente deben ser como se las ve que son”, pueden ser mejores.

           Así nos puso en una categoría  no de un “antes y un después”, sino en una categoría de “mejores o peores” que es un cambio radical.

           Cuando nos movemos en la categoría del “antes y el después”, nos preguntamos ¿por qué?; cuando nos movemos en la categoría de “lo mejor o lo peor” nos tenemos que preguntar ¿para qué?

           En vez de trabajar con la causalidad: el ¿por qué? trabajamos con la finalidad: el “para qué”, ¿qué podemos hacer con esto que nos pasó?

           Nos dimos cuenta que cuando trabajamos con la causalidad somos prisioneros de las circunstancias, somos juguetes de las circunstancias, por el contrario, cuando elegimos la finalidad somos libres, libres de elegir lo que queremos ser, nosotros podemos elegir nuestro destino.”

           “Renacer es un mensaje de humanidad; así como las personas  y los pueblos pueden llevar un mensaje de amor, un mensaje de paz, un mensaje de esperanza, que son tan necesarios en un mundo que sigue tan convulsionado por guerras,  por el hambre, por la ignorancia y  la discriminación.”

           “El ser humano es el único ser de la creación, la única criatura de la creación que puede no sólo transformarse a sí mismo, sino que en el proceso de su transformación puede tener un impacto positivo y transformar la comunidad en la que se haya inserto.”

           “La vida necesita seres, más fuertes, más compasivos y altruistas.”

           “Renacer es un grupo no confesional, no nos adherimos a ninguna religión en particular para poder recibir a los papás de todas las religiones y aun a aquellos papás que no la tuvieran, pero, por sobre todas las cosas, porque el sufrimiento por la pérdida de un ser amado es patrimonio universal, es de la humanidad, no es patrimonio de una determinada religión u otra.” 

           “Hemos descubierto también que cuando uno toma una causa, como en este caso Renacer, si la tomamos y la hacemos nuestra y la queremos y la construimos y la cuidamos y la protegemos, nos damos cuenta que esa tarea debe ser hecha y nos dedicamos a hacer como tantos papás dedicándole todo el esfuerzo, todo el cariño, entonces esa obra trasciende, esa obra se prolonga, esa obra se enriquece.”

           “Hemos tratado de configurar en Renacer lo que verdaderamente es, una necesidad de la vida, una necesidad de la vida que ya estaba, estaba antes de nosotros y nosotros lo único que hicimos fue descubrirla, fue quitarle el velo, fue sacarla a la luz; en ese aspecto todos somos creadores, todos nosotros somos creadores de Renacer porque cada uno, en su medida, va sacando a la luz este mensaje y lo lleva a otros lados.”

           “¿Qué hemos hecho? Le hemos quitado el polvo hemos sacado algo que ya estaba; que era la necesidad que los padres que perdían hijos no se murieran con sus hijos, para que, de esa manera, no transformáramos  a nuestros  hijos  en nuestros verdugos.”

           “Renacer no es un “ghetto”; “Lo que Renacer propone es ayudar a los papás a recuperarse, a encontrar y vivir en el amor, para que esos papás después puedan volver a una vida social plena, como seres útiles, no como seres vencidos, sino como personas útiles.”

           “En Renacer  nos resistimos tenazmente a que se le impongan valores a un papá, a que se restrinja la libertad de un papá, a que ese bien más preciado que es la libertad de cada uno de nosotros, quede en manos de otro, más que de sí mismo.”

           “Venimos diciendo desde hace mucho tiempo que los grupos no pueden imponer valores a los padres, pero ustedes hoy nos escucharon hablar de un valor fundamental para nosotros que es la RESPONSABILIDAD, la responsabilidad por nuestra propia vida.”

           “Hemos dicho que el desafío es qué hace cada uno de ahora en adelante, qué voy  a hacer yo, qué va a ser de mi vida.

           Tengo que pensar primero: cómo voy a sufrir lo que tengo que sufrir. Segundo: qué voy a ser yo dentro de cinco años.

           ¿Voy a ser una persona amargada, vencida por la vida, inútil para la sociedad, sin ningún valor? Porque si eso es lo que va a pasar entonces, lo que ustedes están diciendo es que ese hijo es su verdugo o que ustedes van a hacer de ese hijo su verdugo.

           ¿Eso es lo que quieren hacer? ¿no?

           Entonces tienen que tomar las riendas de sus vidas, yo no las puedo tomar por ustedes, la persona que está al lado no las puede tomar por ustedes. Son ustedes los que tienen que tomar las riendas de sus vidas y hacerse cargo de ella.”

           “Entonces ustedes podrán decirnos, ¿cómo? ustedes nos dicen que los grupos no imponen valores, pero ustedes hablan de la responsabilidad  en un tono tan enérgico que hasta parece impositivo.

           Veamos, la responsabilidad tiene una característica, es un valor neutro porque todos los hombres somos responsables (1) por nuestros actos, por lo que hacemos, pero después cada uno tiene que elegir ante quien es responsable, si es responsable ante Jesús, si es responsable ante Mahoma, si es responsable ante Buda, si es responsable ante su hijo, si es responsable ante la sociedad o si es responsable ante sí mismo, pero Renacer jamás le va a decir a un papá  ante quien tienen que ser responsable; hasta ahí llega, jamás hemos impuesto un valor.

           Desde el primer día hemos respetado y fomentado la libertad de cada una de las personas que forman parte de Renacer y jamás hemos impuesto un valor.”

          “Renacer acompaña a los papás  y a las mamás hasta que cada uno comprenda  que vivir su vida tal como le es dada es su propia responsabilidad.

           Ahí nos paramos, hasta ahí llegamos.”

6     - Renacer no tiene preámbulos.

           “Renacer no tiene preámbulos porque es muy difícil preambulizar la vida y la muerte.

           ¿Cómo vamos a decir que la vida debe ser así, así o así?; vean: un preámbulo, en uno de los párrafos dice: “Para acceder a la espiritualidad.”

           ¿Cómo vamos a acceder a la espiritualidad, si no es a través de una transformación existencial?

           Así se dejaría de lado el hecho de que nos hemos transformado existencialmente, para limitarnos y encadenarnos dentro de una pequeña estructura y una vez que estamos ahí dentro, querer buscar aquello que hemos abandonado para entrar ahí.

           Esto dificultó mucho nuestra tarea.”

           “Al preambulizar se esquematiza y limita lo que debe fluir como la vida misma, es la pérdida de las infinitas posibilidades en el altar de la forma (lo ya escrito).

           Los preámbulos pueden ser necesarios para otros grupos de ayuda mutua, sobre todo aquellos que tienen que ver con adicciones, en los que es necesaria una severa reglamentación, pero en modo alguno son aplicables a Renacer, puesto que la vida y la muerte siguen siendo un misterio ante el que el hombre sólo puede inclinarse y tratar de verlo con los ojos de un nuevo hombre, por primera vez.”

           “No tenemos preámbulo porque no podemos ponerle un nombre a los dos misterios más grandes que existen, pertinentes al ser humano: la vida y la muerte.”

           “El preámbulo no tiene razón de ser. ¿Cómo podemos decir “nosotros los integrantes de Renacer nos juntamos para...”

           “¿Qué sucede cuando nosotros damos forma a algo?

           Cuando damos forma a algo, perdemos enseguida todas las infinitas posibilidades que ese algo tenía de ser más. Ya le dimos forma.”

           “Renacer perdería todas las infinitas posibilidades de que cada uno de nosotros le agreguemos un plus, que es la experiencia cultural de sufrimiento dotado de sentido. Eso es un plus inagotable, inacabable que nunca va a terminar, por lo tanto, no lo podemos preambulizar.”

           “Les voy a leer algo que es un preámbulo y una proposición que circula de otros grupos Renacer, no con sentido peyorativo, ni mucho menos, sino con el sentido de comparar, porque, a veces, de las comparaciones, sacamos conclusiones valiosas.

           Comienza diciendo que Renacer es un grupo de “autoayuda y de ayuda mutua”, en realidad lo que nosotros hacemos no es autoayuda, es ayuda mutua, aunque pareciera que son cuestiones semánticas, en el fondo no lo son, ya vamos a ver eso también.

           Sigue diciendo que lo único necesario para participar en  el grupo es “querer recibir y dar ayuda”, pero si nosotros pensamos que esto es un mensaje que nosotros llevamos en nombre de nuestros hijos, y que ese mensaje es la verdad y que esa verdad  es el amor, no vamos a ir a recibir, vamos a ir a dar.

           Y eso es una vuelta de tuerca existencial  de tremenda importancia, yo me voy a referir a Cristo como persona, no en el sentido religioso, sino en el sentido de persona que existió y que dejó un mensaje.

           El mensaje de Cristo es dar, no es recibir y el mensaje de amor de nuestros hijos no es recibir, es dar.

           Ahora, ¿qué sucede? Que mientras más rápido los padres entiendan esto más rápido  van a poder acomodar su situación existencial porque eso nos pone a nosotros en un compromiso: ¿qué voy a dar a Renacer?

           Fíjense ustedes, y vamos a seguir leyendo: “nos proponemos acompañarnos para lograr que al compartir nuestro dolor se vaya diluyendo”.

           “Nosotros hablamos no de compartir dolor, sino de trabajar juntos, no para no sufrir, sino para encontrar sentido al sufrimiento que nos toca vivir.

           Presten atención a esta lectura del preámbulo que les mencioné: “Elaborar los miedos, la autocompasión, la ira, resentimiento, las culpas, la angustia y todos aquellos sentimientos que nos están dañando.”

           Esto no es Renacer.”

           "¿Quién cree que por elaborar sentimientos de tristeza, elaborar sentimientos de culpa, o elaborar sentimientos de auto-reproche, de vergüenza, de timidez, odio o cualquiera de esos, podríamos llegar nosotros a encontrar sentido a lo que nos ha pasado?

           Eso no es posible y esa metodología conduce al fracaso.”

7-             Objetivos de Renacer.

           “Los objetivos de Renacer son claros:

           Enfrentar el dolor, aprender de él, darle un sentido y en ese proceso, encontrarle un significado a la vida.”

           “Esos son los únicos objetivos; alcanzar la paz y la serenidad, elaborar el odio y la ira, etcétera, etcétera, todos esos no constituyen los objetivos de Renacer.”

           “Los objetivos, son claramente, los mencionados: enfrentar el dolor, aprender de él, darle un sentido y en ese proceso, encontrar un nuevo significado a la vida.”

           “Todos sabemos que la vida cambió; cambió para siempre. Vamos a rescatar del pasado cosas positivas y todo lo que nos sirva para enfrentarnos a este presente  y construir un presente pleno y proyectarnos a un futuro pleno.”

           “El sufrimiento no es una enfermedad; eso es lo que dice Renacer. Uno puede enfermar si no resuelve el sufrimiento, pero el sufrimiento no es una enfermedad, es una condición existencial humana, es algo que corresponde a la existencia humana.

           Todos vamos a perder a nuestros abuelos, a nuestros padres, tíos,  hermanos o hijos, eso de por sí, es sufrimiento.”

           “El sufrimiento es una condición existencial del hombre.

           Ahora, ¿qué se puede hacer con el sufrimiento?

           En muchos lugares hablan de elaborar, a nosotros el término elaborar, nos resulta particularmente inadecuado, Renacer dice: el sufrimiento sólo puede o no, ser dotado de sentido, lo cual significa que nosotros podemos, o no, ser capaces de encontrar un sentido al sufrimiento.

           ¿Qué pasa con las emociones y los sentimientos?

           Siempre dijimos que Renacer tiene que trabajar con lo universal y por eso nos juntamos todos independientemente de la edad de los chicos que han partido y de la causa de su partida.

           Esto es muy importante.”

           “En los comienzos de Renacer se propuso por otros grupos, que se formaran  grupos por afinidades, es decir, un Renacer de papás jóvenes, un Renacer de papás de hijos muertos por accidente, un Renacer de papás de hijos  muertos por conductores alcoholizados, y nosotros dijimos que no.

           Cuando se nuclean los padres por afinidades de partidas, esos grupos se transforman  rápidamente en un grupo de víctimas y la característica de la víctima es que transfiere la responsabilidad a un tercero y se vuelven grupos que trabajan “contra de”, hay grupos que trabajan en contra de los conductores alcoholizados, en contra de los accidentes de tránsito, en contra de las drogas, en contra del SIDA, etc., etc. Y no hay ningún ejemplo en la historia, de algo valioso que se haya hecho trabajando “en contra”, sino siempre a favor.

           De haber prosperado esta idea hoy habría subgrupos para padres de hijos muertos por accidentes, por asesinato, por suicidio, por cáncer, por SIDA, por mala praxis y así sucesivamente, pero lo que ya no existiría es Renacer,  entonces estaría cada uno por su lado buscando justicia, porque los subgrupos por afinidades se convierten rápidamente en grupos de víctimas y la característica de las víctimas es que transfieren la responsabilidad por su destino a quien consideran su victimario.”

           “Renacer ha estado siempre a favor de la vida y a favor de la recuperación de los padres.”

           “Dejamos amplia libertad a cada padre para que haga su aprendizaje y encuentre sentido a su vida, a su sufrimiento.”

           “El padre que a través del dolor descubre, asombrado, su dimensión espiritual y, a través de ella, su capacidad de trascender y renunciar a su sufrimiento, lo hará a través de lo que escucha, cada vez diferente, en RENACER; de su propio camino intuitivo, alimentado por el AMOR que encuentra en el recibimiento y en las reuniones en sí, y no lo hará porque lo leyó en los objetivos.

           Así también decimos que la paz y la serenidad no son un objetivo en sí mismos, sino el resultado de una tarea bien hecha al trascendernos para acercarnos al otro ayudándolo a recuperar su esperanza, nace en nosotros una paz interior profunda y perdurable.”

           “No alcanza con que nosotros le pongamos el brazo en el hombro a un papá y le demos un abrazo. El desafío es qué hace cada uno de ahora en adelante con su vida.”

           “En el libro de la Dra. Kübler Ross hay una frase que nos llamó mucho la atención, esa frase dice: “Por más absurdo que pueda parecer, el hecho de perder un hijo, podía provocar en los padres un verdadero despertar espiritual, porque necesitan saber como abrir su corazón a la presencia de los jóvenes desparecidos.”

           “Foucault dice que los cambios de existencia son la puerta de acceso a la espiritualidad; en otras palabras, que a través de un cambio existencial el hombre, si lo desea, si es corajudo, si continúa en este viaje, puede tener acceso a la dimensión espiritual, cuyo resultado es estar en la verdad

           Esto último, los cambios de existencia, es lo que nos atañe a nosotros porque nuestra existencia cambió en el mismo momento que murió un hijo.

           Concordantemente Víctor Frankl dice: “El sufrimiento hace al hombre lúcido y al mundo transparente.”

           Es decir que las transformaciones existenciales en situaciones límites son una puerta de acceso a la espiritualidad y a la  verdad.”

           “Estar en la verdad significa estar lúcido, estar despierto, estar consciente y ver al mundo como realmente es, sin ningún velo que lo cubra.

           En esencia, la muerte de un hijo produce una situación límite, produce un cambio de existencia, es una puerta de acceso a la espiritualidad y como resultado de eso llegar a la verdad y la verdad tiene una contrapartida que es la paz interior.

           Renacer es un ámbito de paz, un ámbito de paz interior, donde cesan todas las turbulencias.”

(1)             “El hecho de ser humano implica ser responsable.” Leo Buscaglia en  “Amor”

8     - La más absoluta horizontalidad y abarcabilidad de los grupos.

           “Siempre hemos tenido la idea de un grupo horizontal porque la ayuda mutua tiene dos requisitos el de pares y es gratuita.”

           “Somos todos absolutamente y totalmente iguales porque todos hemos entregado hijos a la vida antes de lo deseado, sin importar la edad o causa de la partida, lo que nos une es el sufrimiento común.”

           "En Renacer somos todos padres que hemos perdido hijos todos nuestros hijos han partido, no importa de que manera, son todos valiosos son todos seres humanos únicos e irrepetibles y nosotros somos tan iguales como padres, como nuestros hijos eran de iguales entre ellos, de modo que otra cosa no puede ser."

           “Tenemos que pensar que nosotros no estamos acá por nosotros mismos, no estamos en Renacer por méritos personales, estamos por nuestros hijos que han partido y eso es una cosa que nos iguala a todos, porque si alguno de nosotros dijese yo creo ser mejor, yo creo ser superior, yo creo que conozco más, yo creo que hablo mejor, tiene que acordarse de que está por su hijo y no podemos decir entonces, yo soy mejor porque mi hijo es mejor que el tuyo, si estamos acá por nuestros hijos esto tiene que tener una horizontalidad y una igualdad absoluta, de la cual no podemos separarnos.” 
         

           “En la medida que cada uno de nosotros nos veamos, nada más y nada menos que como mensajeros, sin pretender ser más que eso, las cosas van a andar bien.

           Debemos ser fieles al mensaje y honestos con el mensaje, porque, en realidad, lo que cuenta es el mensaje.

           Yo estoy en Renacer, no por méritos propios, sino por Nicolás, como está cada uno de ustedes, no estamos acá porque uno sea más capaz que otro o más inteligente, o lo que sea, estamos porque hemos perdido un hijo.

           No nos olvidemos de eso porque, con el tiempo, cuando uno mejora, nos olvidamos un poco de eso y  creemos que estamos por capacidad propia.

           Siempre hay que acordarse de la razón por la que estamos y acordarse que estamos llevando un mensaje que es de nuestros hijos, lo hemos aprendido a través de nuestros hijos y debemos ser fieles al mensaje de nuestros hijos.”

           "Renacer es un mensaje, Renacer no son los mensajeros, todos los que estamos hoy acá, dentro de cien años vamos a ser todos muertos, pero Renacer va a seguir existiendo y ya no vamos a poder decir que somos nosotros los que hacemos Renacer.

           Entonces, Renacer no somos nosotros, Renacer es un mensaje que se engrandece con nuestra actitud, pero no creamos que somos nosotros."

           “Nosotros no estamos en el grupo por capacidad propia o por la capacidad de cada uno de nosotros, estamos porque hemos perdido un hijo, entonces yo no puedo pretender ser mejor que mi compañero de al lado, ¿acaso  mi hijo era mejor?”

           “Ustedes pueden ver a Renacer de dos maneras: pueden ver a Renacer como un lugar a donde va a que les pongan el brazo en el hombro y que le digan: “Pobrecito”, y ahí está la figura del intermediario, latente; está latente el intermediario que va tener poder sobre ese papá, porque los papás doloridos y sufrientes muy recientes, son muy susceptibles al control por otras personas, entonces  va a aparecer el enanito, el maldito enanito del poder y le va a decir tú tienes que hacer esto  o tú tienes que hacer esto otro; o pueden ver a Renacer como el lugar a donde van a dar algo en homenaje a esos hijos y lo deciden ustedes, entonces no hay intermediarios, no hay poder sobre los papás, ningún coordinador les va a decir que para estar bien tienen que hacer tal cosa; no, cada papá va a elegir el propio homenaje y lo va a elegir en libertad.

           A través de la muerte de un hijo tuvimos  la oportunidad de llegar a la  verdad y la verdad nos hace libres, lo dicen los evangelios: la verdad os hará libres,  entonces, cuando hemos llegado a la libertad, a través de la muerte de un hijo, ¿vamos a resignar esa libertad al poder de un coordinador?”

           “Renacer debe respetar la libertad de los padres; ese es el Renacer como nosotros lo vemos.”

           “Siempre nos hemos opuesto a los grupos de bienvenida, porque en los grupos de bienvenida hay una persona que le dice a un papá cuando está en condiciones de  pasar al grupo principal.

           Esa persona que le dice a otro papá cuando puede pasar a otro grupo está ejerciendo poder sobre otro papá.   

           La idea de ver a Renacer como un lugar a donde cada papá va a hacer un homenaje, fue elaborada, precisamente, para garantizar y preservar la libertad de cada uno de los papás.”

           “Dentro de la esencia y fundamentos de Renacer, el respeto por el otro significa no imponer valores; es uno de los fundamentos de Renacer.”

           “Si nosotros decimos que la separación de las personas por razas, por credo, por condición social es inadmisible en estas circunstancias, tampoco tenemos que dar jerarquía en nuestros grupos, entonces la horizontalidad, de los grupos no es un acto de voluntarismo, es una realidad existencial de este vivir en la verdad, no queda otra opción.

           Hace muchos años que nosotros hemos elegido que los grupos en la Argentina no tengan personería jurídica, esto tampoco es un acto de voluntarismo, esto lo hacemos porque no queremos cargos en Renacer, porque la presencia de cargos genera lucha por los cargos  nos guste o no nos guste, decimos nosotros que cuando un hijo muere, algo nuestro muere, y hemos aprendido en Renacer, que lo que muere es muestro ego,  y no nuestro ser. Porque nuestro ser está en la verdad y nuestro ego es la caparazón, es la costra que nos separa de la verdad.”

           “Debemos  aprender a ser cautos y responsables en la manera de tomar las cosas referentes a la ayuda mutua. Recordar que nunca estamos solos en esta tarea, que hay siempre otras personas cuyas vidas han de ser tocadas por lo que nosotros hacemos en los grupos.

           Muchas veces será necesario que sacrifiquemos ideas, pensamientos y hasta necesidades propias, precisamente, porque sabemos, o intuimos que por la consecución de estos objetivos, alguien, en ese grupo, va a sufrir.”

           “No vayamos a los grupos a imponer nuestras ideas, Renacer no puede de ser nunca un campo de batalla, donde confrontan ideologías diferentes, sino un lugar de servicio, donde, en homenaje a nuestros hijos, nos dedicamos a ayudar a los que sufren.

           Renacer es una obra de amor y toda obra de amor es una obra de Dios, para los que no son creyentes, es una obra de la vida, dejemos, entonces que nuestros corazones se abran y pueda entrar en ellos el amor por la vida y  por los que sufren y así, de esa manera, sin imposición alguna, la vida misma o Dios, indicarán el camino que esta tarea debe seguir.”

           “Esto lo digo porque en los grupos, muchas veces, a pesar de todo lo que se dice, nos cuesta respetar a los demás, queremos imponer nuestras ideas; hemos dicho cual  es el  mensaje que llevamos, el mensaje es el amor, y es la verdad, pero no les dijimos, hagan esto, esto otro y aquello, no, cada uno de ustedes deberá elegir cual es el mensaje de amor que usted lleva al mundo en homenaje a su hijo.

           Yo sé cual es el mío, ustedes sabrán cual es el de ustedes.

           Pero ningún grupo Renacer les va a decir a ustedes, ustedes tienen que hacer esto, ustedes tienen que hacer aquello o ir a esto o a tal otra cosa, no pueden; la no imposición de valores es parte de la esencia de Renacer.”

           “La libertad no se puede escribir, no hay cosa más difícil para el ser humano que vivir en libertad, es mucho más fácil que alguien nos diga tenemos que hacer tal o cual cosa, porque, de esa manera, si nosotros no andamos bien, la responsabilidad es de quien nos dijo que tienen que hacer tal o cual cosa, pero nunca nuestra.

           Cuando vivimos en libertad la responsabilidad es nuestra, de ninguna otra persona.  

           Nadie puede decirle a ustedes, lo que ustedes tienen que hacer como homenaje a su hijo, nadie puede, en momento alguno,  decirles: ustedes tienen que hacer tal cosa, darles una orden o darles un comando, porque nadie puede tener poder sobre otro papá que ha perdido un hijo.

           Es inadmisible.

           ¿Cómo le vamos a dar poder, cómo va a poder tener poder, alguien sobre mí si al fin y al cabo, es mi hijo el que se ha muerto?

           ¿Se dan cuenta de la magnitud de eso? 
 

           El insistir tanto, el insistir tanto, el insistir tanto en la falta de jerarquías, en la falta de organizaciones, no es nada más que  una manifestación, una demostración de la libertad que cada uno de ustedes debe tener y por la que deben luchar.”

           “En Renacer  nos resistimos tenazmente a que se le impongan valores a un papá, a que se restrinja la libertad de un papá, a que ese bien más preciado que es la libertad de cada uno de nosotros, quede en manos de un coordinador general o quede en manos de un coordinador de grupos de bienvenida.

           Nos resistimos a que alguien le diga a un papá este libro no se puede leer, porque no estamos de acuerdo con ese libro y no lo vamos a decir nunca, porque, como dije, Renacer acompaña a los papás  y a las mamás hasta que cada uno comprenda  que vivir su vida tal como le es dada es su propia responsabilidad.”

           “Nosotros hemos mostrado un camino.

           El que quiera tomarlo lo toma y el que no quiera tomarlo no lo toma, pero en ese camino mostramos las cosas, mostramos como son, mostramos la realidad, ese es para mí uno de los puntos más importantes de Renacer.”

           “Al decir estas cosas yo estoy seguro que voy a lastimar a alguien  y yo lo lamento, lo lamento profundamente, porque no deseo lastimar a nadie, no quisiera que nadie se enoje conmigo, pero tengo que decirlo, tengo que decirlo porque hace quince años que venimos trabajando en esa forma y porque ustedes saben  que nosotros jamás le hemos dicho a nadie, a ningún grupo, qué tienen que hacer, cómo tienen que hacerlo y ningún grupo ha necesitado  autorización de Río Cuarto para crearse.”

           “A través de la muerte de un hijo tuvimos la oportunidad de llegar a la verdad, y la verdad nos hace libres, queremos pedirles que se animen a seguir trabajando en libertad, seguir trabajando con libertad, tenemos que darnos cuenta que podemos hacer nuestro propio homenaje sin que nadie nos diga como.”

           “Queremos pedirles que se animen  a seguir trabajando en libertad, seguir trabajando con libertad, a darse cuenta que no puede haber ningún coordinador, ninguna persona que sea dueña de un grupo y que si no podemos eventualmente hacer que esa persona  no siga siendo como es, tenemos que darnos cuenta que podemos hacer nuestro propio homenaje  sin que nadie nos diga como.”

           “Utilicemos esas armas, utilicémoslas para ser libres, para ser conscientes, para ser responsables, para ser personas morales  por sobre todas las cosas.

           Esperamos de todo corazón que estas palabras hayan llegado a ustedes, que hayan llegado con claridad, para que ustedes puedan después retransmitirlas.”

9- No tenemos personería jurídica.

           “Este es un punto muy importante del mensaje de Renacer.”

           “Dijimos que Renacer es una revolución cultural.

           Y la cultura es la capacidad de hacer las cosas en forma distinta a como son hoy, hacer el futuro distinto a como es el pasado.

           ¿Saben ustedes cuál es  el principal enemigo de la cultura?

           La estructura. La estructura representa el “statu quo”, el quietismo y la voluntad de no cambiar nada.”

           “Si se estructura un grupo tiene que dictar las normas por las cuales el grupo va a funcionar, si tiene personería jurídica tiene que decir quien es presidente, quien es el secretario,  quien el tesorero, a donde funciona, cual es el domicilio y cuales son las horas de atención.

           Puede suceder que un papá llame a las nueve de la noche  y nadie lo atienda,  eso está dentro de la ética de ese grupo, pero no es moral.”

           “Hay una diferencia entre una actitud moral y una actitud ética.”

           “La moral es lo personal, es el conocimiento de la persona de que existe algo bueno  y que existe algo malo, es la toma de decisión, es la voluntad de  hacer algo  y la responsabilidad por sus actos.

           La ética, en cambio, es una construcción social; cada sociedad construye, elabora, escribe, dicta las normas que van a constituir su ética.

           Una persona moral no puede ser no ética, pero una persona ética, puede no ser moral.” 
 

           “La estructuración de los grupos  crea una ética del grupo, pero la ética no siempre es lo moral y la ayuda mutua  es un acto moral, si una persona que viene  y en su rostro me dice “estoy sufriendo, te necesito, ayúdame”  ¿cómo le podemos decir, mira, llámame mañana a las nueve?”

           “Entonces, ¿por qué estructurar a Renacer? Cuando creamos una estructura, nos hacemos resistentes al cambio y la cultura es cambio permanente.”

           “Hemos cambiado a través de los años el concepto que la sociedad y la cultura tiene de los padres que pierden hijos, es un cambio cultural y hemos tenido que vencer a las estructuras, las estructuras médicas que no creían, las estructuras de las obras sociales que no confiaban en nosotros, las estructuras religiosas que decían ¿cómo esas personas  que no son religiosos van a hablar de la vida?  y ¿cómo van a hablar de la muerte?”

           “Tuvimos que desafiar a todas las estructuras para que ustedes estén hoy acá y, sin embargo, en algunos lugares Renacer tiene estructura, hemos dicho que eso no debe ser así y creemos que para los grupos que se formen en el futuro, el peor enemigo de los grupos va a ser  la estructuración.

           Nosotros, precisamente, estamos hoy acá porque hemos sido libres para venir.”

           “Estas cosas las hemos dicho durante muchos años y muchas personas se han enojado, yo lo sé y yo lo lamento.” 

           “A los grupos nuevos que empiecen, les va a pasar; van a tener problemas con el personalismo, va a haber personas que digan yo no quiero funcionar sin estructura, yo necesito una estructura para funcionar y es necesario tener argumentos para decirles  que la estructura de un grupo es el enemigo principal  de la evolución cultural de ese grupo.”

           "Hace muchos años en Río Cuarto se discutió si debíamos hacer una fundación o si debíamos hacer una institución sin fines de lucro y lo primero que dijimos es que cualquiera de las dos formas que tenga va a tener cargos y los cargos tienen que ser llenados y los miembros se pueden disputar los cargos.”

           “Todos nosotros sabemos como son las estructuras de poder, las estructuras de poder son verticales, las decisiones bajan desde arriba hacia abajo. No hay ninguna estructura de poder en que las decisiones vayan de abajo para arriba, ojalá fuese así porque sería un mundo mejor.”

           “Hay alguien que dice. “esto debe ser así” y otra persona que tiene que obedecer.

           Nosotros hemos dicho que el mensaje de Renacer es un mensaje de nuestros hijos, que es un mensaje de amor, que es un mensaje de libertad, donde todos somos  iguales.”

           “En cualquier  estructura que sea, se tienen que renovar los cargos y para renovar los cargos se tienen que presentar candidatos y donde hay candidatos uno tiene que decir yo quiero ser candidato porque yo soy mejor que el otro, entonces no hemos aprendido nada.

           Nada, absolutamente nada, cero, estamos como antes, con una diferencia, capitalizamos la muerte de nuestro hijo para acceder a un poder, pero con otro agravante, hay alguien que nos va decir lo que tenemos que hacer, entonces ese alguien va a tener poder sobre mí y ¿yo voy a dejar que otra persona tenga poder sobre mí, por la muerte de mi hijo?”

           “Yo estoy acá porque se murió Nicolás y cada uno de ustedes está acá porque se murió su hijo, o su hija, entonces para que alguno diga: yo soy más que vos, su  hijo tiene que haber sido más que el de uno y eso no lo podemos aceptar.

           No puede haber alguien que diga eso.”

           “Nosotros estamos convencidos que cuando muere un hijo algo nuestro muere, pero también sabemos que podemos elegir entre dejar morir nuestro ser o dejar morir nuestro ego.”

           “Desde el primer día dijimos que cuando un hijo muere, algo nuestro muere, pero no estamos indefensos, pues podemos elegir que muera nuestro ego o podemos elegir que muera nuestro ser.

           ¿Qué es lo que ustedes quieren?  ¿Qué quieren dejar caer?

           Si dejamos morir nuestro ser el mensaje final que damos a la sociedad es que nuestros hijos que partieron han sido nuestros verdugos, y este es un mensaje que ningún padre quiere dar, por lo que la única alternativa que nos queda es dejar morir nuestro ego, hecho que por otra parte, es consistente con la experiencia de cuanto grupo de ayuda mutua o autoayuda existe, en cuanto la actitud de humildad que es imprescindible para superar toda crisis.

           Si hemos decidido dejar caer nuestro ego no queremos tener personería jurídica puesto que implica la necesidad de cargos y con ello trae aparejado un reverdecer del ego y en cuanto éste aflora es nuestro ser el que sufre y cae.

           De manera que la creación de cargos en Renacer atenta de igual manera contra la horizontalidad del grupo y contra su fundamento antropológico.

           Ningún padre puede, ni podrá jamás, ordenarle a otro padre lo que puede o no hacer y a tal efecto cabe recordar que estamos en el grupo por nuestros hijos que han partido y no por mérito personal.          

           Por si lo anterior no fue suficiente, existe otra razón, que hemos mencionado anteriormente, para no tener personería y es que sin ella es imposible pedir dinero a nadie, en especial a quienes puedan luego reclamar una “devolución de favores”.

           “Cuando nosotros iniciamos Renacer en Río Cuarto, pudimos haber hecho Personería Jurídica, de manera que todos los demás grupos que quisieran ser Renacer tendría que haber venido a pedir permiso a nosotros.”

           “Hubo grupos, hubo gente que nos llamó por teléfono de diferentes lugares, a pedirnos permiso para ver si podían formar un grupo y ¡cómo nos van a pedir permiso¡

           ¿Nosotros estamos autorizados para dar permiso para que alguien forme un grupo? ¡No!  Allí donde los padres se reúnen para dar lo mejor de sí en homenaje a sus hijos y ayudar a otras personas, ahí estará Renacer.

           Jamás podemos nosotros autorizar o no, la formación de un grupo, es más, decimos: ¿tienen deseos de formar un grupo? ¿hay papás interesados? Les enviamos todo el material, que vengan a nuestras reuniones si lo desean, si quieren los acompañamos y, con todo gusto, vamos en la medida que se pueda; fórmenlo; pero nos asombra que nos llamen para pedirnos permiso.

           ¿Cómo puede ser que para juntarse los papás para ayudarse mutuamente, por la pérdida de un hijo, tengan que pedir permiso a otra persona? Que pidan apoyo, que pidan ayuda sí,  pero que pidan permiso jamás. 
     

           Esas razones son las que nos llevan a nosotros a decir: NO A LA PERSONERÍA JURÍDICA, no es una arbitrariedad, así nació Renacer, así se iniciaron todos ustedes.”

           “Los grupos que tienen personería jurídica tienen sus propios riesgos y los deberán asumir.”

           “Debemos hacer una salvedad que atañe a los hermanos de Renacer Chile, quienes comenzaron con la metodología de Amigos Compasivos antes de denominarse Renacer; en los grupos de amigos Compasivos existe la personería jurídica y en la hermana República de Chile han seguido esos lineamientos desde sus comienzos.”

10   - Por qué ayuda mutua y no autoayuda

           “Si bien RENACER nació como grupo de autoayuda, desde hace años se ha cambiado este término por el de ayuda mutua.

           En la elección del término “ayuda mutua” por sobre “autoayuda” hemos respetado el concepto frankliano de la felicidad como resultado y no como meta y consideramos que la ayuda a uno mismo es el resultado de una tarea adecuadamente cumplida que consiste en la ayuda a un hermano que sufre y en ese proceso de ayudar a otro me ayudo a mí mismo en una tarea de ayuda mutua.

           Esta vuelta de tuerca existencial de “recibir para después dar (tan frecuente en los “preámbulos” de los grupos de autoayuda) hacia el “dar para recibir” de Renacer, es consistente con el postulado cristiano y reafirma la autotrascendencia del ser humano que se reconoce en la siguiente frase de Víctor Frankl: “El hombre que se levanta por sobre su dolor para ayudar a un hermano que sufre trasciende como ser humano”, uno de los lemas de Renacer.

           Se nos ha dicho que cuando perdemos un hijo estamos tan llenos de dolor que no tenemos nada para dar salvo dolor y desesperanza y que cómo podemos ir a un grupo a dar algo de nosotros.

           Esto quizá ha sido cierto hasta que llegó Renacer a  proponer un cambio existencial, a decir que la pérdida de un hijo es una condición permanente, pero el sufrimiento que ello produce no debe ser permanente y que, aún inmersos en la más profunda crisis, siempre nos queda la libertad para decidir la actitud con la que hemos de enfrentar nuestro destino.

           Siempre que perdemos un hijo estamos dando algo al mundo ¿qué damos? Nada menos que una señal, un mensaje que toda la sociedad percibe, un mensaje que damos con nuestra actitud y que, por lo tanto, perdura y con el que sólo podemos decir dos cosas: que la muerte todo lo puede, que el amor es incapaz de derrotarla, que todo está perdido, que después de todo los hijos que partieron fueron los artífices de nuestra destrucción, o podemos decir que fuerte como la muerte es el amor, que hemos decidido vivir después de todo con la frente alta y como homenaje a nuestros seres queridos que nos han  precedido en ese viaje evolutivo que llamamos muerte y que siempre nos acompañan y esperan de nosotros sólo lo mejor.

           Como vemos, aún sin saberlo, estamos dando desde el primer momento, y es aquí entonces que Renacer nos mueve a que demos lo mejor de nosotros, a que demos el mensaje que es nuestro lema “A pesar de todo, sí a la vida”, pero a una vida de amor y plena de sentido, pues fuerte como la muerte es el amor.

           Hemos aprendido que la felicidad no es una meta, sino que nos es otorgada como resultado de una tarea cumplida adecuadamente y qué mejor tarea para hacernos felices, que aquella que llevamos a cabo en nombre de nuestros amados hijos y entonces, precisamente, es lo que  hacemos al ayudar a otros padres que han perdido hijos.

           Si conseguimos que esto  se transforme en una misión para nosotros, con todo el significado que esa palabra tiene, habremos encontrado una verdadera y valiosa razón para seguir viviendo, aparte de los hijos y familiares que quedan, es decir algo para qué vivir por nosotros mismos, y nos trae a la memoria esa frase de Nietzsche, tan citada por Víctor Frankl: “Quien tiene un por qué vivir, siempre encuentra el cómo.”

           “Nos hemos acercado a una nueva propuesta para los grupos de ayuda mutua, a un nuevo camino a recorrer por los seres sufrientes; camino que partiendo de la desesperanza, de la soledad existencial y de un sufrimiento sin sentido aparente, nos conduce a una existencia valiosa, auténtica, que se afirma a sí misma en una lucha laboriosa y honesta, no para no sufrir, no para olvidarnos, sino para reafirmar nuestra firme decisión de volver a empezar una y cuantas veces sea necesario, pero haciéndolo con la frente alta, mereciendo, como decía Dostoievsky, ser dignos de nuestro sufrimiento pues igualmente digno y valioso es el origen de ese sufrir.

           Poco a poco se va haciendo evidente que la propuesta de Renacer, va mucho más allá de un mero confortar a los que sufren, va transformándose en un imperativo ético.

           Heidegger define la ética como el pensar (y actuar) que afirma la morada del hombre en el ser.

           En otras palabras, es el camino que lleva al hombre a su ser, el camino que lo lleva a alcanzar su humanidad.

          Es el camino final de humanización propuesto anteriormente.

           Y no puede ser otro que éste, el camino que nuestros hijos, los que partieron y los que aún están, la vida y nosotros mismos merecemos y que, al mismo tiempo, ha de proteger a RENACER de todos los peligros y dificultades que tendrá que enfrentar a lo largo de su historia.

           También se nos podrá objetar que es un camino difícil y que quizás no todos puedan seguirlo, se nos propondrán alternativas más fáciles y más tentadoras y frente a eso sólo podemos escuchar a nuestra conciencia y la silenciosa voz de nuestros hijos que siempre han de indicarnos el camino más valioso, aquel que nos lleva a renunciar a nosotros para pensar en el hermano que sufre.

           Pero esta demanda que recae sobre nuestros hombros no queda sin recompensa, puesto que mientras más renunciamos a nosotros, mientras más nos olvidamos de nosotros y de nuestras emociones, más cerca estamos de nuestra esencia, de aquello que verdaderamente somos: seres humanos y habremos así recorrido el camino ético que RENACER pretende, el camino que nos lleva a nosotros los hombres, a vivir en el ser.

           Después de todo, como decía Goethe, cómo he de encontrar mi horizonte si no elevo mi mirada al cielo.” 

           "Renacer es como un jardín donde cada uno puede plantar la planta que quiere y alguno plantará una ortiga, estoy seguro, pero alguno plantará una rosa, alguno plantará un jazmín y ciertamente el jardín no será lo mismo si está lleno de ortigas que si está lleno de rosas y de jazmines, pero eso es decisión nuestra, no es una decisión de los hijos que partieron, es una decisión única y exclusivamente nuestra.”

           “Tenemos que saber, entonces, el significado real de los grupos Renacer, no es nada más que un lugar a donde vamos nosotros a que nos pongan un brazo al hombro, los grupos Renacer son mucho más que eso.

           Nos convertimos en referentes sociales.

           Elijamos referentes de que, referentes de vida o referentes de muerte, referentes de decir sí a la vida, a pesar de todo y así vemos, entonces, a Renacer como generador de un sí a la vida incondicional."

           “No tenemos que quedarnos sólo con el Renacer de hoy, debemos trazar un camino que se pierda en el horizonte, que continúe y siga a través de los años.

           Y cuando todos nosotros, simples mensajeros de Renacer, no estemos, continúe  el camino, continúe Renacer, continúe creciendo y enriqueciéndose con el aporte y con la experiencia y la maravilla que cada uno de nosotros somos.”

            Este es un aporte de “Renacer Congreso – Montevideo Uruguay” para la difusión del pensamiento de Renacer a través de la palabra de Alicia y Gustavo Berti, cumpliendo con el objetivo que indica nuestro lema: “Por la Esencia de Renacer”